Mercadotecnia política
Escrito por Bonfilio Salazar Lunes, 30 de Agosto de 2010 22:43
EL FUSIL
Cuando vender la imagen importa más que el contenido
Comunicación Estratégica y Mercadotecnia es una empresa especializada en imagen y posicionamiento de instituciones y personajes públicos, así como de mercadotecnia social, como rezaba su publicidad. Dentro de los esquemas de inducción encontramos una serie de consejos y recomendaciones que deberá observar todo político que aparezca en campaña, ya sea en una reunión de gabinete, mesa de “dialogo” o desde el Palacio Nacional previo al Informe de su ejercicio de gobierno; de allí tomamos solo algunos de los consejos, que desde en 2001, tratándose de de una empresa dedicada a la mercadotecnia, era más bien una orden para salir a “cuadro”, leemos:
“La política perceptualmente suele concebirse como un mundo simbólico dicotómico el bien y el mal; los justo y lo injusto; lo correcto y lo incorrecto; lo legal y lo ilegal. Los políticos tienen que esforzarse para ser percibidos como parte del polo positivo y maximizar su valor arquetípico.
Que se actúe, hable y sobre todo que luzca siempre de la misma manera para maximizar su valor arquetípico
Todos tienen una Imagen pública afianzada. Es decir un conjunto de características o atributos tanto físicos como psicológicos claros y aparentes, Por los cuales son percibidos y reconocidos públicamente (de manera favorable o desfavorable). El fenómeno de la imagen pública es conceptual. Los medios juegan un papel crucial, en las comunidades grandes; de hecho la imagen de las figuras públicas se afianza gracias a los medios en las pequeñas comunidades.
Revisar el lenguaje corporal (vocabulario y gestual)
Mejorar su comunicación verbal, los ciudadanos reciben de los políticos mensajes, imágenes y símbolos.
Por ello cuidar la apariencia física (guardarropa, peinado, accesorios).
En televisión y fotos a color, cerca de la cara evitar:
El rojo (resalta demasiado).
El amarillo (empalidece).
El negro (hace lucir mayor y endurece las facciones).
El blanco (da efecto de lampareo y añade peso).
Las variaciones de azul claro y azul marino son siempre adecuadas, particularmente para la tez morena.
La barba y el bigote son barreras comunicacionales por lo que preferible evitarlas.
Pedir vidrios antirreflejantes; de otra manera se dificulta el ver los ojos.
En los anteojos evitar marcos gruesos, muy modernos o de metal brillante.
Escoger lentes que tengan una forma geométrica distinta a la de la forma de la cara.
Se debe lograr no sólo convencer, sino persuadir y hasta seducir a los ciudadanos con su mensaje.
Hay que enfocarse sólo en los problemas fundamentales y expresarse de manera tal que los ciudadanos perciban un sincero interés del político en sus problemas.
Por último, hay que persuadir a la ciudadanía, que se tiene una solución a los mismos”.
*Fuera de esas recomendaciones, agregaremos un medio estratégico que se emplea, hoy de manera frecuente: La simulación. Este método consiste en disimular los fines y los motivos reales de la acción política tras unos pseudofines y pseudomotivos, que son más populares o que creen serlo y que gozan por tanto de un mayor sostén por parte de la opinión pública. Desarrollada naturalmente donde la opinión pública y los medios desempeña un papel capital. Este medio es empleado por los individuos, los partidos y los grupos de presión en su lucha por la conquista o por la influencia del poder. Pero también es empleado por éste para obtener la obediencia de los ciudadanos” (y/o su aceptación).
“La simulación se presenta revistiendo formas muy diversas. La más frecuente consiste en disimular un objetivo no muy confesable, según el sistema de valores de la sociedad considerada, detrás de otro que no lo es tanto”.
“Otra técnica de simulación consiste en hacer creer a la masa de la población que sus intereses están de por medio mientras que, en la realidad, la cuestión no afecta más que a los intereses de una minoría”.
“¿Se emplea más o menos la simulación según sea el nivel de desarrollo técnico de las sociedades? Se ha formulado la hipótesis de que ésta alcanzaría su máximo grado en una fase intermedia entre el subdesarrollo y el superdesarrollo. En las sociedades primitivas, la masa de la población, infraalimentada, analfabeta y oprimida, estaba dentro de un circulo estrecho, entre personas avisadas, es decir, entre "notables". La simulación es aquí inútil porque sería fácilmente descubierta por todo el mundo. En una sociedad muy evolucionada, por el contrario, en donde la masa de la población disfruta de una vasta cultura y en donde el desarrollo de las ciencias sociales ha revelado las técnicas de la simulación, ésta llega a ser ineficaz”.
“En definitiva, la simulación caracterizaría a la "fase intermedia" y que se encuentra en trance de desaparecer progresivamente. En este período, las masas participan en la competición política, puesto que no se las puede excluir. Pero, por el hecho de estar insuficientemente informadas de los problemas, es posible que se enmascaren los aspectos molestos de los mismos mediante la simulación”.
“Es un hecho evidente que la simulación no es solamente un procedimiento de engaño consciente, sino en parte un medio de esconder a sí mismo una verdad que no se quiere mirar de frente”.
*Maurice Duverger en su “Introducción a la política”, Biblioteca de ciencia política.- Ediciones Ariel
