Sólo unidos prosperamos…
Escrito por José Luis Ortiz Santillán Jueves, 02 de Septiembre de 2010 22:36
NÚMEROS CLAROS
La propuesta planteada en el informe del ejecutivo federal para buscar impulsar el crecimiento y la competitividad de la economía, abre el espacio para construir una verdadera política económica de Estado para superar la crisis en los próximos dos años, siempre y cuando su diseño se realice a la luz pública y no en pactos secretos, que al final conduzcan a medidas de política económica inexplicables y en contra de la lógica económica, tales como las pactadas entre el PAN y el PRI para 2011. Ello parece factible luego del rompimiento del pacto entre esos dos partidos.
Al diseñar el "paquete económico para 2011", deberá considerarse que la interdependencia de la economía mexicana con la economía global y la necesidad de romper con la dependencia económica de los Estados Unidos y buscar nuevos mercados, como se ha venido haciendo para limitar la dependencia de las finanzas públicas de los ingresos petroleros cada vez menores.
Hay que entender que pese a la profundidad de la crisis y las múltiples voces para ordenar los mercados financieros y reformar el capitalismo, estos siguen su rumbo y marcan la pauta de la recuperación económica mundial, por lo que habrá que unir la voz de México a la de los países que apuestan por la regulación financiera de los mercados en los foros internacionales y trabajar al interior del sistema financiero nacional, para reducir la especulación financiera.
Por ejemplo, después en los Estados Unidos se aprobara la reforma financiera propuesta por Obama y luego de un año de negociaciones, el martes 31 de agosto fue presentado a los ministros de finanzas de la Unión Europea un documento donde la Comisión Europea exploraba diferentes posibilidades para imponer un impuesto a las transacciones financieras y el 2 de septiembre los europeos llegaban a un acuerdo para crear nuevas autoridades que supervisarán los riesgos macroeconómicos, los bancos comerciales, las aseguradoras y los propios mercados financieros, que podrían instalarse el 1 de enero de 2011, con lo cual se contribuirá sin duda a la estabilización de los mercados.
No es extraño que las bolsas de valores en el mundo bailen al vaivén de la desconfianza de los inversionistas, ni que el peso mexicano siga el rumbo de la incertidumbre en los mercados llegando a cotizarse en 13.23 pesos por dólar el último día de agosto, el nivel más alto de depreciación después del 10 de noviembre de 2009, producto de la incertidumbre que reina en torno a la recuperación de la economía estadounidense y los problemas de la deuda soberana de algunos países europeos.
Los deseos expresados por el presidente de México en su informe, de trabajar unidos para prosperar y el deseo de los legisladores del PRI; PAN y PRD, de que la banca de desarrollo apoye la recuperación económica contradice la política económica aprobada para 2010 por la mayoría de los parlamentarios, pese a que ello fue producto de pactos secretos entre el PAN y el PRI, que posteriormente salió a la luz, demostrando que el "paquete económico 2010" no respondía a ninguna lógica económica y sí a intereses de los partidos, que estaban más allá de los intereses de millones de mexicanos que requerían medidas para estimular el consumo interno, la generación de empleos y el crecimiento económico.
Hoy México parece estar ante la oportunidad de diseñar una política económica consensuada para salir de la crisis, deseo de millones de mexicanos sin empleo, pero dependerá de que los partidos políticos pongan por delante los intereses de los ciudadanos sobre los suyos, para hacer del "paquete económico 2011" y de las medidas de política económica instrumentos, el medio para superar la crisis, al fortalecer la regulación financiera, reducir las tasas de interés y los impuestos, la dependencia de la economía estadounidense, para impulsar el crecimiento económico y la creación de empleos, bajo condiciones de mayor estabilidad y certidumbre.
