Los cordones del miedo...
Escrito por César Cruz Lunes, 30 de Agosto de 2010 22:43
TEMPORAL
… la puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
UAH, 1987… Lugar: el Instituto de Ciencias Exactas (ICE). Como muchas otras veces, en esa mañana había suspensión de clases… El motivo nos era desconocido y como tantas otras ocasiones nos dirigimos a la puerta de acceso para salir del lugar, pero esta vez ocurrió algo distinto: todas las puertas estaban cerradas. Comenzó a pasar el tiempo…
Algunos audaces intentaron salir por las ventanas, pero no tuvieron éxito. Integrantes de la FEUH apostados afuera del instituto les conminaron a no abandonar el barco. Dos o tres chingadazos… Eso bastó. Nadie más intentamos salir.
El tiempo siguió corriendo y con él los rumores. Incluso se dijo que el ejército tomaría la ciudad universitaria… Así, secuestrados como estuvimos algunas horas, nuestra inconformidad se transformó en alivio cuando las puertas se abrieron. La condición: acompañar una manifestación con rumbo a Plaza Juárez.
Dóciles ya, todos caminamos… Después de unos minutos, para congraciarme, incluso inicié una porra: ¡ICE, ICE, ICE…! Tras el coro general y el gesto de aprobación del presidente de la sociedad de alumnos, incluso me sentí reconfortado. –Total. Pensé. –Allá en Plaza Juárez me zafo…
Al llegar nosotros, la plaza estaba llena. Como sonido de fondo la siempre agradable algarabía juvenil y, ahora que lo pienso, el efecto dominó de la sicología de masas. Más allá, la arenga del entonces presidente de la FEUH Agustín Sosa Castelán a favor de la autonomía universitaria y las consignas en contra del gobierno estatal encabezado por Adolfo Lugo Verduzco. Yo, en tanto, buscaba cómo escabullirme…
Los miembros de la extinta federación de estudiantes habían acordonado Plaza Juárez. Cada cierto número de metros había vigías apostados. También, en grupos de tres o cuatro, otros hacían rondines. La mayoría eran reconocidos por su habilidad para los madrazos. La orden: que nadie se saliera del huacal hasta terminar el “evento”. No me atreví. Los demás también se aguantaron… Así eran los cordones del miedo.
UAEH, 2010… Los tiempos cambian. Prácticamente el mismo recorrido, pero los motivos distintos y la forma de convocar otra. Se trata de la carrera anual de la Feria Universitaria del Libro. Tampoco me atreví. Calculé el peso de los años, la redondez de mi abdomen y mi sedentarismo. -¿Siete kilómetros? Me pregunté – Ni en sueños… Pero ya tengo propósito para el 2011.
Acudí, sí, a recorrer sus instalaciones acompañado por mis hijos. El nuevo arreglo es cómodo. La idea de un espacio para refrescarse o comer magnífica. Y ver por ahí a algún ex porro, no me causó miedo, aunque tampoco sorpresa. Ellos ya no son los mismos y ciertamente yo tampoco. Lo que pasó entonces ahora pertenece a la historia.
UAEH ¿TODO EL PODER?… Escribe Javier Peralta que el poder de Gerardo Sosa Castelán en la UAEH permanece intocado. Y eso es bueno. A estas alturas una disputa por el poder de la UAEH hubiera resultado catastrófica sobre todo para la misma universidad.
De hecho, la circunstancia histórica y presente de la UAEH me sugiere la siguiente parafrásis a lo dicho por Fidel Velázquez: “a madrazos llegamos y (sólo) a madrazos nos sacarán”.
