Martes, Septiembre 07, 2010
   
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Roberto Diez

Día Internacional de la Mujer Indígena

DINÁMICA DEMOGRÁFICA

El 5 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Mujer Indígena, instituido el año 1983 durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América en Tihuanacu, Bolivia.
Esta fecha es escogida porque el día 5 de septiembre (1782) muere Bartolina Sisa, una valerosa mujer quechua que fue descuartizada por las fuerzas realistas durante la rebelión anticolonial de Tupaj Katari en el Alto Perú. Este movimiento revolucionario lo protagonizaron Tupac Amaru II y su  compañera, Micaela Bastidas, en todo el sur andino.
La mujer indígena es portadora vital de la herencia cultural, es la encargada de enseñar su lengua ancestral a los hijos e hijas, de continuar las tradiciones y la que resiste las diferentes formas de violencia estructural por su triple condición de vulnerabilidad: ser india, pobre y mujer.
La sobrevivencia de nuestros pueblos originarios se debe en gran parte a la lucha anónima y tenaz de las mujeres indígenas; sea en el campo o en la ciudad, ellas desempeñan un papel fundamental en el combate contra la pobreza, el hambre y la exclusión social-étnica-cultural, haciendo posible el mantenimiento de la unidad familiar sobretodo en el medio rural.
La mujer indígena aun cuando se esfuerza y trabaja al máximo, vive frecuentemente en extrema pobreza y marginación donde padece: hambre, embarazos sucesivos, falta de atención médica oportuna, violencia física y mental, a la par su trabajo no es remunerado y no se refleja en la actividad económica, además de que carece de reconocimiento y sus derechos de igualdad y equidad no son plenamente respetados.
El Consejo Estatal de Población (COESPO) estima que para el 2010 la población indígena en Hidalgo, es de 651,800 habitantes considerando los que tienen el origen y los que hablan alguna lengua, siendo el 49.4% hombres y el 50.6% mujeres.
Se considera que la población indígena total registrará un crecimiento natural para el 2010 del 1.5% (9,591 individuos), esto es, 12,757 nacimientos y 3,166 defunciones.
La tasa bruta de natalidad será de 19.6 nacimientos por cada mil personas indígenas, la tasa global de fecundidad de 2.38 hijos por mujer y la esperanza de vida de las mujeres indígenas es de 77.7 años.
De acuerdo con el Conteo de Población y Vivienda 2005 en Hidalgo había 162,973 mujeres de 5 años y más parlantes de lengua indígena, de las cuales el 38.7% eran analfabetas y el 61.3 sabía leer y escribir.
Por grandes grupos de edad en 2005, había 33,341 mujeres, en el rango de 5 a 14 años, que hablaban lengua indígena; 112,612 de 15 a 64 y 17,020 de 65 años y más.
Del primer grupo etario (5 a 14 años), el 24% no sabía leer y escribir, de 15 a 64 años el 36% eran analfabetas y del grupo de 65 años y más el 83% no tenían esta competencia.
Por nivel de escolaridad el 32% no tenía grado alguno, el 3% contaba con el nivel preescolar, el 26% la primaria incompleta, el 16% la primaria concluida, el 5.75% la secundaria trunca, el 11 la secundaria completa, el 0.5% estudios técnicos o comerciales con secundaria completa, 3.6% el bachillerato o preparatoria, el 0.3% educación normal básica, el 1.8% estudios profesionales y el 0.05% maestría y doctorado.
Debemos incentivar los derechos de las mujeres indígenas, sobre todo la educación ya que al contar con mayores estudios serán capaces de defender sus derechos y buscar una mejor calidad de vida para ellas y los suyos, preservando siempre la riqueza de su lengua, sus costumbres y tradiciones, ya que las poblaciones indígenas constituyen la principal fuente cultural de nuestra identidad nacional.
*Secretario Técnico del Consejo Estatal de Población (COESPO)

 

28 de agosto: Día del Adulto Mayor

DINÁMICA DEMOGRÁFICA

El envejecimiento es uno de los temas de mayor relevancia en los debates sobre población y desarrollo, por las implicaciones que trae consigo el cambio de una estructura por edades predominantemente joven a otra cada vez más envejecida, esto gracias al constante y rápido descenso en los niveles de fecundidad y mortalidad.
De acuerdo con tabulados del Consejo Estatal de Población (COESPO) en 1970 la proporción de personas mayores de 60 años representaba apenas el 6.6 por ciento del total de la población del estado de Hidalgo, en el 2010 constituyen el 9.2 % y se estima que en el año 2050 cerca de uno de cada tres habitantes se encontrará en este grupo etario.
La tasa de crecimiento de la población de adultos mayores registrada en los últimos años es de 3.5 por ciento anual, lo que implica que este segmento tiene el potencial para duplicar su tamaño cada 20 años. Se prevé que esta dinámica continuará acelerándose hasta alcanzar un ritmo promedio  anual de 4.2 por ciento durante la tercera década del presente siglo.
De esta forma, paulatinamente Hidalgo se convertirá en una entidad con más personas mayores que niños, actualmente, por cada 25 personas de la tercera edad hay 100 menores de 15 años, y para el 2030 por cada 10 menores de 15 años habrá 9 adultos mayores.
Dentro de este grupo de adultos mayores de 60 y más años es importante diferenciar el comportamiento demográfico, es decir dividirlos en diferentes subgrupos que tienen características particulares con necesidades específicas que requieren acciones de política pública diferenciadas.
El Consejo Nacional de Población (CONAPO) identifica cuatro subgrupos importantes: los adultos entre 60 y 64 años (prevejez), entre 65 y 74 años (etapa funcional), entre 75 y 79 años (plena vejez) y quienes tienen 80 años y más (vejez avanzada).
Actualmente, en Hidalgo los adultos mayores en prevejez representan el 32 por ciento de los adultos mayores; aquéllos en la etapa funcional de la vejez son el 42 por ciento; los que se encuentran en plena vejez constituyen el 12 por ciento y, finalmente, los adultos en vejez avanzada son el 14 por ciento.
Para el 2050 se espera que en los grupos de etapa funcional y plena vejez se mantengan constantes pero sí habrá un notorio descenso en el número de adultos mayores del grupo de prevejez y por lo tanto un aumento en el grupo de vejez avanzada que se estima contará con uno de cada 5 adultos mayores.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) nos muestra, para el segundo bimestre del 2010, que de 608,413 hogares registrados, hay 181,051 donde por lo menos 1 integrante es un adulto mayor (30 por ciento). De dichos hogares el 56.7 por ciento son familiares y el resto no familiares.
La misma encuesta registra que en el estado de Hidalgo hay 102,186 adultos mayores ocupados, (78 por ciento son hombres y el 22 por ciento mujeres), 70,256 adultos mayores son trabajadores independientes y 31, 930 son trabajadores subordinados.
De acuerdo al sector de actividad económica el 55.3 por ciento se ubica en el sector primario, lo cual sugiere la concentración de la población adulta mayor aún activa en el medio rural, el 10.2 % en el secundario y el 34.5 por ciento en el sector terciario. Por el nivel de instrucción de la población de adultos mayores ocupada tenemos que el 69 por ciento no tiene la primaria completa, el 19% si terminó la primaria, el 8% concluyó la secundaria y solamente el 4% tiene nivel de instrucción medio superior y superior.
En cuanto a sus ingresos se observa que el 39% ganan hasta 1 salario mínimo, 18% de 1 a 2 salarios, el 6% de 2 a 3 salarios mínimos, el 5% de 3 a 5 salarios, otro 5% gana más de 5 salarios mínimos y el 27% no recibe ingreso alguno.
Por los subgrupos antes mencionados el 45 % de los adultos en prevejez trabaja, al igual que el 34 por ciento de aquéllos en la etapa funcional de la vejez. La quinta parte de los adultos en plena vejez labora, mientras que 11 por ciento de los adultos de 80 años y más aún trabaja.
Es importante destacar que entre la población ocupada de adultos mayores sólo el 7% tiene acceso a seguridad social.
Es importante buscar alternativas de asistencia social viables para la sustentabilidad de este grupo de la población en los sistemas de protección y de salud, darles mayores oportunidades con programas que los mantengan activos y puedan ser productivos para sostener una mejor calidad de vida.
El envejecimiento de la población es ineludible y por ende representa retos importantes para la política de población y desarrollo del país. Sin embargo, no sólo se trata de lograr la sustentabilidad del sistema productivo y económico de México con una menor población en edad de trabajar, sino de garantizar las condiciones necesarias para que los adultos mayores disfruten de una vejez plena que potencie las capacidades que corresponden a esta etapa de la vida y les permitan disfrutar de los dividendos de una larga vida dedicada a trabajar por sus familias y por el bienestar de su nación.

   

Sobrepeso y obesidad en Hidalgo

DINÁMICA DEMOGRÁFICA

La obesidad es un grave problema de salud pública, resultante de la ingestión de dietas elevadas en alimentos con alta densidad energética, bajos en fibra, y al constante consumo de bebidas con  aporte energético, en combinación con una escasa actividad física. Esta última se ha asociado con la urbanización, el crecimiento económico, los cambios en la tecnología para la producción de bienes y servicios, así como los actuales estilos de recreación.
Estas alteraciones en el equilibrio entre la ingesta de energía y el gasto energético resultan tanto en desnutrición como en sobrepeso u obesidad. Todas estas condiciones tienen efectos adversos en la salud, dependiendo del tipo de mala nutrición y de la etapa de la vida en que se presenten.
El índice de masa corporal (IMC) -el peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros (kg/m2)- es una indicación simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos, tanto a nivel individual como poblacional.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30. Estos umbrales sirven de referencia para las evaluaciones individuales, pero hay pruebas de que el riesgo de enfermedades crónicas en la población aumenta progresivamente a partir de un IMC de 21.
Desde la infancia se están presentando cifras altas de sobrepeso y obesidad en el ámbito nacional. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2066, 26% de los escolares en México y uno de cada tres adolescentes registraron exceso de peso, es decir, la combinación de sobrepeso más obesidad. En las personas mayores de 20 años, las prevalencias de sobrepeso y obesidad se han incrementado de manera alarmante; actualmente, 71.9% de las mujeres y 66.7% de los hombres mexicanos tienen exceso de peso.
La muestra de niños estudiados en Hidalgo representa a 216 100 niños menores de cinco años; alrededor de 120 000 niños se ubicaron en localidades de residencia urbana y poco más de 95 000 en localidades rurales. En los niños hidalguenses de edad preescolar la prevalencia de sobrepeso es de alrededor de 5%; el comportamiento de este dato por tipo de localidad de residencia (urbana y rural) es muy similar (4.9 y 5%, respectivamente).
Aun cuando la prevalencia de sobrepeso y obesidad en escolares en el contexto nacional es del 26% para ambos sexos; 26.8% en niñas y 25.9% en niños, en Hidalgo es de 17.9% (18.1% para hombres y 17.7% para mujeres).
En el ámbito nacional, la ENSANUT 2006 analizó la información de 14 578 adolescentes (12 a 19 años de edad), que al aplicar los factores de expansión representaban a 18 465 136 personas. Aquí se encontró que aproximadamente uno de cada tres adolescentes (hombres o mujeres) estaban excedidos de peso, lo que significó alrededor de 5 757 400 adolescentes en todo el país.
En Hidalgo, de una muestra cuya expansión representó poco más de 434 000 adolescentes, cerca del 30% tuvo exceso de peso. Para las localidades urbanas la prevalencia combinada de sobrepeso más obesidad fue de 31.7% (30.9% para hombres y 32.5% para mujeres), en comparación con el 28% reportado para las localidades rurales del Estado, con una distribución de 29.9% para hombres y 26.2% para mujeres.
La prevalencia nacional de sobrepeso fue mayor en hombres (42.5%) que en mujeres (37.4%),  mientras que la prevalencia de obesidad fue mayor en mujeres (34.5%) que en hombres (24.2%). La suma de las prevalencias de sobrepeso y obesidad en los mayores de 20 años de edad fue de 71.9% para las mujeres (representando alrededor de 24 910 507 mujeres) y 66.7% de los hombres (representando alrededor de 16 231 820 hombres).
La prevalencia de peso excesivo en Hidalgo fue de 65.5% en los adultos mayores de 20 años de edad (68.8% para mujeres y 59.8% para hombres). Al desagregar por tipo de localidad de residencia, la prevalencia en las localidades urbanas fue de 68.3% y en las rurales de 62%, en ambas se observó mayor prevalencia en las mujeres.
Aunado a las altas cifras de sobrepeso y obesidad, la prevalencia de circunferencia de cintura considerada como obesidad abdominal fue de 71% en Hidalgo, con una marcada diferencia entre sexos: 56.2% hombres y 79.9% mujeres. En las localidades rurales la prevalencia encontrada fue menor (66.9%) que en las localidades urbanas (74.9%).
*Secretario Técnico del Consejo Estatal de Población (COESPO)

   

Día Internacional de la Juventud, 12 de Agosto

DINÁMICA DEMOGRÁFICA

El Día Internacional de la Juventud representa para la comunidad internacional una ocasión única para reconocer el potencial de los jóvenes, valorar sus logros y planificar iniciativas encaminadas a movilizarlos para que participen más eficazmente en el desarrollo de las sociedades en las que viven. Esta jornada permite que se congreguen todas las partes interesadas en una mayor participación de los jóvenes en la toma de decisiones en todos los niveles.
Los jóvenes, la población de 15 a 24 años de edad, son de alta prioridad para la política y los programas de población, debido a que las decisiones que ellos tomen en esta etapa del curso de vida contribuirán a moldear su propio destino y a forjar el perfil demográfico futuro de México.
La relevancia de este grupo poblacional, plantea a la sociedad y el gobierno el enorme desafío de garantizar la satisfacción de sus necesidades y el pleno desarrollo de sus capacidades, debido a que este grupo conformará el grueso de la población en edad laboral en los próximos 25 años, periodo en el que tendremos una relación de dependencia demográfica favorable.
En Hidalgo la población de 15 a 24 años en el 2010, según estimaciones del Consejo Estatal de Población (COESPO) es de 454,939 habitantes constituyendo el 18.7% de la población total, de los cuales el 48% son hombres y el 52% mujeres.
Se proyecta que la tendencia de este grupo para años posteriores es decreciente, como resultado tanto de la reducción de la fecundidad como de la migración internacional. Se estima que para el año 2020, la población hidalguense de 15 a 24 años disminuirá a 404,106 habitantes (47% hombres y 53% mujeres) siendo el 15.9% de la población total y para el 2030 este segmento representará el 12.9% con 331,853 jóvenes conformado por el 46.6% de hombres y 53.4% de mujeres.
Aproximadamente 11,783 jóvenes hidalguenses saldrán del país en el 2010, lo que representará el 39.32% total de la migración internacional para este año, de los cuales el 64% serán varones y el 36% mujeres.
En cuanto a salud reproductiva en el 2010 se registrarán 6,685 nacimientos en los que la edad de la madre será entre 15 y 19 años y 12,796 alumbramientos entre las de 20 a 24, de manera que entre estos grupos etarios cubrirán el 44 por ciento de los nacimientos estimados.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, el 93.4% de los  adolescentes de 15 a 19 años han escuchado hablar de algún método anticonceptivo, y de los jóvenes de 20 a 24 tenemos que el 74.2% de las mujeres y el 32.3% de los hombres usan actualmente algún método de planificación familiar.
En lo tocante a educación durante el ciclo escolar 2009-2010, la cobertura de estudiantes de 15 a 17 años que cursaron el nivel medio superior fue del 71.4% y de los estudiantes de 18 a 23 años correspondiente al nivel superior fue de 23.5% incluyendo posgrado.
Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo al primer trimestre del 2010 en Hidalgo había 159,107 personas económicamente activas ocupadas de 14 a 24 años (el 17.4% del total estatal). De este absoluto el 73.5% son solteros, el 7.5% casados, 25,932 viven en unión libre (16.3%) y el 2.7% alguna vez estuvo unido.
El 94.1% de los jóvenes económicamente activos ocupa la posición de subordinado en el trabajo y solamente el 5.9% son trabajadores independientes. Por nivel de instrucción de esta población el 2.2% tienen la primaria incompleta, el 22.3% la primaria terminada, el 49% la secundaria completa y el 26.5% está en el nivel medio superior y superior.
La política de población hacia la juventud pone énfasis en la ampliación de sus capacidades y opciones, con el fin de que puedan contar con conocimientos y habilidades que les permitan lograr una mejor inserción laboral y social, y tomar decisiones responsables e informadas en los distintos ámbitos que contribuyen a delinear sus  trayectorias de vida.
Los desafíos que deben enfrentar los responsables de las políticas públicas para apoyar a los jóvenes consisten en mejorar la cantidad y la calidad de las escuelas, atraer nuevas inversiones que produzcan empleos y vitalidad económica, y proveer servicios de salud, incluidos los de salud sexual y reproductiva, con el fin de que la juventud pueda vivir plenamente y tomar sus propias decisiones en cuanto al matrimonio y la formación de sus familias.
*Secretario Técnico del Consejo Estatal de Población (COESPO)

   

Día Internacional de los Pueblos Indígenas

DINÁMICA DEMOGRÁFICA

El 9 de agosto de cada año se celebra en todo el mundo el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que fue establecido en diciembre de 1994 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para festejarse durante el Primer Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas (1994-2004 según la resolución 49/214 del 23 de diciembre).
El 20 de diciembre de 2004, en la resolución 59/174, la Asamblea General proclamó el Segundo Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas (2005-2014), para seguir rememorando este día y alentar a los gobiernos para conmemorarlo en el contexto nacional, con el objetivo de enfatizar los principios de derechos humanos de igualdad y no discriminación hacia los pueblos indígenas.
Asimismo, se busca establecer el derecho a la autodeterminación y al mantenimiento y fortalecimiento de sus particulares instituciones políticas, legales, económicas, sociales y culturales, conservando igualmente su derecho a la total participación en la vida pública.
La presencia indígena en Hidalgo representa un sector importante de la población, no sólo desde el punto de vista cultural y demográfico, sino también en la medida en que define y mantiene preeminencia en el territorio hidalguense (Huasteca, Otomí-Tepehua y Valle del Mezquital).
Nuestra Constitución reconoce en su artículo segundo la pluralidad y diversidad étnica, cultural y lingüística de la nación, asimismo, la política educativa busca nuevas formas de una educación en y para la diversidad, con la cual se asume un enfoque intercultural, ya no sólo para los pueblos indígenas, sino para toda la población mexicana, e incluso intercultural bilingüe.  
A lo largo del siglo pasado, la escolaridad de los niños indígenas fue atendida por programas especiales de educación bilingüe o indígena y acciones compensatorias para abatir el rezago educativo, operados principalmente por el Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE).
A finales de los años 70, se fundó, al interior de la SEP, la Dirección General de Educación Indígena, la cual trabajó con maestros indígenas bajo un modelo educativo bilingüe y bicultural, expresamente dirigido hacia la población indígena, y propuso la valoración de la lengua nativa y del español en términos igualitarios.
En Hidalgo, según los tabulados del Consejo Estatal de Población (COESPO) para este año 2010 se estima que la población indígena sea de 651,800 personas considerando quienes tienen el origen y los que hablan alguna lengua, siendo el 49.4% hombres y el 50.6% mujeres. En edad de cursar la educación básica tenemos una estimación de 170,601 indígenas de 3 a 15 años, 86,848 hombres y 83, 753 mujeres.
Se considera que la población indígena total tuvo un crecimiento natural para el 2010 del 1.5% (9,591 individuos), al registrarse 12,757 nacimientos y 3,166 defunciones.
En la entidad se hablan 43 lenguas indígenas diferentes, predominando el Náhuatl con 68% de población hablante, seguida por el Otomí con 29.7%. Las lenguas indígenas que siguen con una presencia mucho menor, de acuerdo con la concentración de población que las habla son: Tepehua, Zapoteco, Totonaca, Mixteco, Mazahua y Huasteco.
Es prioridad de la política de población atender a este grupo en el aspecto educativo, considerando que ellos dan fe de nuestra cultura y costumbres más añejas que nos dan identidad como pueblo, por lo que en el Estado los planteles indígenas bilingües para el 2010 suman 496 de nivel preescolar con una matrícula de 17,914 alumnos repartidos en 1,489 grupos y 119 cursos comunitarios indígenas de este nivel que atienden a 1,085 infantes.
Cabe mencionar que en el año 1990 se contaba con 433 escuelas indígenas con 578 grupos y  11,340 alumnos, los cursos comunitarios para este nivel educativo se abren en 1994 con 52 grupos que atendían a 437 discípulos.
Los cursos comunitarios nacieron en el país en los años 70, son una primera alternativa para el medio rural, este sistema ofrece cursar un nivel educativo (sobre todo educación básica) a niños que habitan comunidades rurales donde aún no existen escuelas regulares. Su programa combina los aciertos el sistema formal con las ventajas del no—formal. Es de cobertura nacional, y financiado y administrado por el gobierno; no obstante, también promueve una intensa participación comunitaria. El programa es equivalente al nacional y ofrece el certificado oficial del nivel que se cursa; opera mediante jóvenes semiprofesionales que usan materiales diseñados específicamente para el trabajo multigrado.
En el 2010 para el nivel de primaria existen 613 escuelas indígenas que atienden a 44,809 escolares en 3,930 grupos y 46 cursos comunitarios indígenas con una matrícula de 574 alumnos divididos en 219 grupos. En el año 1990 había 558 de estos planteles, en los cuales asistían 45,435 aprendices en 3,120 grupos y los cursos comunitarios se inician al igual que el preescolar en 1994 pero en este caso con 43 cursos en 102 grupos para 531 estudiantes.
Para el nivel de secundaria es hasta el 2006 que se crean las escuelas comunitarias indígenas, iniciando con 57 colegios para 1,010 jóvenes y en la actualidad para el 2010 hay 91 escuelas comunitarias indígenas para 1,307 alumnos.
*Secretario Técnico del Consejo Estatal de Población (COESPO)

   

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