Martes, Septiembre 07, 2010
   
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Mario Ortiz Murillo

Peña Nieto calladito se ve más bonito

GRILLA CAPITALINA

Rindió su quinto Informe de Gobierno el mandatario mexiquense, Enrique Peña Nieto, y fue el marco idóneo para que el nativo de Atlacomulco sacara a relucir su identidad con el plan ideológico electoral trazado por el tricolor, rumbo a las ya próximas elecciones presidenciales del 2012: ""En la búsqueda del poder por el poder se negocian alianzas entre proyectos antagónicos generando desconfianza en la política... se desvirtúa a la democracia, al gobierno y sus instituciones", dijo.

Qué rápido olvidaron los del PRI que buena parte de las iniciativas legislativas que permitieron la implantación del modelo económico neoliberal, vigente en los últimos cinco sexenios (desde 1988 a la fecha), tuvo el respaldo de alianzas contra natura con las bancadas panistas en las dos cámaras. Peña Nieto intenta resucitar al PRI con un discurso de congruencia ideológica, cuando históricamente el PRI se ha movido hacia las corrientes dominantes sin importarle mucho su pasado "revolucionario", de dónde acá tanto puritanismo. En 1952, cuando el gobierno de Miguel Alemán intentó corromper los principios de la Revolución Mexicana promoviendo una intentona de reelección  cargando los dados a la candidatura a favor de su mejor amigo, Fernando Casas Alemán, para que éste, una vez elegido presidente, reformara la constitución y abriera las puertas para el retorno a la silla presidencial de Alemán Valdés: Lázaro Cárdenas, líder moral del partido, detuvo este maquiavélico plan, y no quedó otra más que postular a otro veracruzano, Adolfo Ruiz Cortines. Ni entonces, ni ahora los dirigentes del PRI han sido muy escrupulosos como para ir solos en la búsqueda del voto.   

Otro episodio que documenta el pragmatismo del Partido Revolucionario Institucional ocurrió en 1975, cuando en uno de los sucesos más extraños de la política contemporánea en México, Jorge Cruickshank, presidente nacional del Partido Popular Socialista, obtuvo la postulación para ganar la diputación en coalición entre el PPS y el PRI en Oaxaca, la llegada del primer diputado de la oposición se produjo como premio de consolación luego que el PRI, con sus malas artes, impidió la llegada del primer gobernador de oposición, el candidato del PPS el nayarita Alejandro Gastón Mercado, fraguando un histórico fraude electoral en Nayarit que exhibió de nuevo al PRI como un partido que no sabe perder. El PRI y el Presidente de la República entonces, Luis Echeverría asumieron la dictatorial postura del porfiriato -vaya contradicción ideológica- sosteniendo que México no estaba listo para la democracia. Tres años después, José López Portillo tuvo que reformar a regañadientes la ley electoral para simular proceso más equitativos; él mismo representó otro penoso episodio de autocracia al "ganar las elecciones" con la aplanadora priísta obteniendo el 100% de los votos.

El PRI tuvo a sus aliados en las urnas gracias a sus filiales, como en el caso del PPS, con el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana y el Partido Revolucionario de los Trabajadores. ¡Cómo se abarató el nombre de revolucionario! ¡Hasta la izquierda enterró sus orígenes comunistas para volverse revolucionario!

Aunque como resultado de la mercadotecnia política, de ideólogo tiene muy poco, Peña Nieto, que andaba irreconocible en plan de reivindicador de la esencia del PRI aclaró:  "Es falaz y doloso hacer creer que la llegada de un partido distinto al que actualmente ostenta la presidencia sea una regresión de la democracia". La verdad es que no le queda otra más que empezar a legitimar el inminente regreso del PRI a Los Pinos. Suena tan seguro que parecería un mensaje enviado a esos intelectuales y analistas que siguen creyendo que el PRI fue e incapaz de aprender de sus errores y que seguirá aferrado las prácticas históricas que los mantuvieron por 71 años al frente del Ejecutivo. Como publicista, intenta vender al mercado electoral una marca vieja, sin grandes transformaciones en su estructura y con olor a naftalina como lo es el PRI, con los mismos cuadros, los mismos dirigentes y sin mayor empeño en buscar responder a las necesidades de los heterogéneos grupos sociales, sólo que esta vez el vocero de esta empresa se camuflajea como moderno, se ve joven aunque él mismo fue inventado por la línea del PRI más arcaico.

Defender al PRI es una campaña de posicionamiento hacia fuera, con los que desconfían de su pasado, adentro, las fuerzas vivas el Revolucionario Institucional como siempre se sumarán a la cargada, lo que destierra la posibilidad de una democrática contienda interna. Con o sin Peña Nieto en la Presidencia no hay que albergar muchas esperanzas, recordemos la frustrante apuesta del cambio con Fox, el que vote por Peña Nieto o el candidato a la presidencia de este partido en 2012 estará pensando "más vale malo por conocido que bueno por conocer". Por favor, Sr. Peña Nieto, no intente convencernos de sus convicciones ideológicas, nunca las ha tenido; lo suyo son las sonrisas petrificadas, las apariciones con inserción pagada en las revistas del corazón, la difusión de su carismática imagen y sus siempre rígidos copetes en Televisa. Los que llegaran a votar por usted, (en la misma lógica del 2000) no lo estarán haciendo necesariamente por el ideario del PRI, sería el voto de castigo contra el PAN, por dos sexenios de errores, caída del poder adquisitivo y mayor inseguridad. No se crea tan indispensable, usted como muchos productos inútiles que se venden por televisión son necesidades creadas, que llevan a la demanda cuando los mercadólogos tienen bien diagnosticadas las necesidades en una coyuntura particular. Así que disfrute su momento, ni siquiera usted sabe si para sus jefes en la cúpula del partido y para los jerarcas del empresariado, la marca Peña Nieto sea la más conveniente.


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El PRI mide fuerzas y desata tempestades

GRILLA CAPITALINA

Que siempre no. La provocadora propuesta de la bancada del PRI de reducir en un punto porcentual el Impuesto al Valor Agregado (IVA) para dejar la tributación al consumo en un 15%, desató una controversia estéril. Sostiene el panista Luis Enrique Mercado, diputado panista experimentado editor de El Economista, el enorme déficit al presupuesto federal que provocaría el populista e irresponsable ajuste al presupuesto federal 2011, que por estos días se discute en San Lázaro. El secretario de Hacienda, Ernesto Cordero (uno de los presidenciales) y el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, con extremo realismo argumentaron con gigantescos rollos de papel de la calculadora cómo esta falta de recursos para el ejercicio 2011 afectarán buena parte de las obras públicas programadas a nivel nacional. Sin duda, no se puede poner en duda que la medida repercutirá en la organización del presupuesto, en las arcas de las finanzas públicas de la federación, los estados y los municipios, y la fracción del PRI lo sabe y aunque cuenta con los votos necesarios para aprobarla, no parecen muy seguros en llevar a cabo su agresiva iniciativa.
Para los del tricolor hay algo más en juego: posicionarse desde ahora como el partido con el poder de echar atrás los pronósticos y metas del gobierno de Calderón. La estrategia del PRI está razonada. El PAN seguirá cayendo en las preferencias electorales, en tanto el partido con mayor experiencia llegará con la aprobación popular a salvar a la nación de los inocentes políticos de la derecha que nunca comprendieron de qué se trataba gobernar a todos los mexicanos.

Pese a que todo es posible, el PRI tampoco arriesgará el capital político obtenido desde 2009, se sabe muy cercano a Los Pinos y si las encuestas arrojan que la opinión pública los señalaría de responsables de un descomunal recorte presupuestal, los del PRI terminarán dándole carpetazo al asunto. El juego de la política es semejante al póker, está lleno de señales, algunas falsas y otras verdaderas. Sobre este asunto Manlio Fabio Beltrones, una de las caras visibles de esta iniciativa, podemos concluir que éste sólo está blofeando, como se dice cuando sin enseñar las cartas, el jugador envía señales a sus adversarios asumiendo que cuenta con la mejor combinación de naipes. Los recursos del PRI para llevar al debate a los nerviosos funcionarios del gobierno calderonista parece que están dando resultado y no es otra cosa que el puro y vulgar arte del engaño; el IVA seguirá en 16%, sólo buscan inquietar al gobierno y mostrar que sin el respaldo del PRI ninguna propuesta del grupo panista pasará.

¿Ebrard incurrió en peculado? El vocero de la Arquidiócesis de México, Hugo Valdemar, reviró. Esta vez los de la sotana no pusieron la otra mejilla, contraatacaron. Así parece luego de señalar que: "(Ebrard) está haciendo un abuso de su poder utilizando diversas instancias del estado para ir con toda la maquinaria del gobierno en mi contra". Desviar la atención y reprobación de la opinión pública ante las intolerantes declaraciones y juicios homofóbicos externados por los jerarcas de la iglesia católica mexicana en días pasados, parece ser el nuevo plan de los religiosos para dejar sólo a Ebrard en este conflicto. En el gobierno del Distrito Federal donde existe poca  transparencia en el manejo del gasto público,  ya asesoran a Ebrard para no empantanarse en justificar si la demanda contra las declaraciones de Valdemar y Sandoval, Íñiguez están hecha a título personal o deben ser financiadas por las arcas capitalinas, porque agreden la honorabilidad de la máxima institución del democrático gobierno del Distrito Federal.

¿Miedito a las alianzas? Carlos Hank Rhon, el primogénito del profesor de Santiago Tiangustengo, aseguró, a propósito de la elección estatal en 2011, que "la competencia por los votos será muy cerrada", por lo que, en relación a la inminente fórmula PAN-PRD en la entidad mexiquense, "esperemos que no se logre esa alianza". Carlos Hank Jr. heredero del gobernador-cacique supone que por sí mismo al PRI no le alcanzaría con su voto duro para retener este bastión tricolor. El Estado de México, el más rico del país, servirá de laboratorio para medir de qué esta hecho Enrique Peña Nieto. Un revés aquí, pondrá en alerta al PRI para preparar un Plan B. El que muchos suponen encabezará el resucitado político sonorense: Manlio Fabio Beltrones. ¡Que Dios nos agarre confesados!

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Pleitos de familia

Grilla Capitalina

El diputado Javier Corral acusó al Presidente de la República de representar un "problema para el PAN en lugar de un activo que beneficie a este organismo político", dijo. Ante el inminente cambio de la dirigencia en el blanquiazul, toda vez que César Nava declaró que no contendería por un segundo periodo al frente del panismo nacional, Javier Corral alzó las manos para dirigir los destinos del blanquiazul y para acreditarse frente a las bases y consejeros del partido, golpea al primer panista del país tratando de disminuir la propuesta que el inquilino de Los Pinos ya prepara para contender en las internas de Acción Nacional
Más fracturado que nunca se encuentra el panismo por el fuego amigo de uno de sus militantes de medio pelo que se envalentona para disminuir la influencia que Felipe Calderón y la corriente ideológica que encabeza alcance el mando del partido. Fracturar la intervención del Presidente,  reducir el presidencialismo en las decisiones internas del partido gobernante, ni siquiera los panistas lo lograron; sin embargo, el acorralado diputado promotor del derecho a la información confía en que los bonos de Calderón sigan cayendo en caída libre tras las críticas a las traiciones de la actual dirigencia a la identidad ideológica del primer partido de oposición en México.
A César Nava se le puede dar por muerto, lo importante ahora es resucitar al panismo con un líder que reconstituya la última oportunidad para diseñar la estrategia correcta que le permita al PAN mantenerse en Los Pinos por el siguiente sexenio, lo que en teoría se antoja una misión imposible.   Otro de los precandidatos a la presidencia del PAN es el senador Gustavo Madero, quien sin falsos pudores declara que él no es el candidato del presidente y que lanzará su campaña para conquistar la presidencia del partido.   
A diferencia del pasado, cuando nadie se atrevió a enfrentar al candidato impuesto por Calderón, éste será un proceso más competido donde la propuesta calderonista puede quedar superada por nuevo actores del partido que claman por desvincular al partido de la tutoría del Presidente de la República. Lo que se juega no es poca cosa. Primero debe asegurar el grupo la conquista de la presidencia nacional del PAN, y sólo entonces cargar los dados a favor de un candidato presidencial surgido de las bases del panismo y no de la falange del Jefe del Ejecutivo Federal.
Las alianzas panistas con sus otrora enemigos políticos, los del Sol Azteca, a duras penas les permitieron los magros triunfos en Sinaloa, Oaxaca y Puebla a costa de pisotear los principios ideológicos fundacionales que desde 1939 estableció Manuel Gómez Morín. Producto del enojo de diversos grupos de poder al interior del PAN otros frentes se han abierto contra Calderón: el binomio de Vicente Fox y Manuel Espino. Ambos manifestaron su repudio al pragmatismo de ganar por ganar con los que parecían sus eternos enemigos.  
El PAN sufre un proceso de descomposición, sin timón, con un capitán a punto de hundir el barco. La abierta visión del incómodo legislador Corral deja claro que más valientes harán sentir su sentir respecto a las torpezas maquinadas desde Los Pinos. Espino, Madero, Corral son algunos de los personajes que contravienen aquella tesis de mantener la unidad con el Presidente. Este mandamiento del catecismo político mexicano se volvió inoperable: ni Calderón cuenta con la obediencia de sus correligionarios, y el PAN, como el PRD y el PRI, es incapaz de superar las pugnas internas hacia los comicios electorales del siguiente año, que en gran medida, decidirán la agenda del 2012.
Con o sin Calderón, el nuevo dirigente del PAN está obligado a encontrar un punto de acuerdo con las diversas fuerzas que dividen al partido y pactar para recuperar mucho del capital político que el desafortunado sexenio calderonista ha provocado para devaluar la imagen política del PAN. Mientras tanto, ¿y Diego apá? Al parecer los azules ya se olvidaron del Jefe.

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Bicentenario sin confeti

GRILLA CAPITALINA

A menos de un mes de la "magna celebración" de los doscientos años de Independencia nacional, los encargados del festejo quedaron exhibidos por su incapacidad y negligencia. En 2006, cuando iniciaba el sexenio el Presidente de la República anunció, quizás para distraer a la opinión pública del conflicto poselectoral, la construcción de un monumental arco del bicentenario conmemorativo, lo que desgraciadamente no ocurrirá. Entonces se planteó la opción de postergar la inauguración del simbólico monumento a otra fecha, pero la consigna era que debería entregarse en este mismo año. Luego de consultar a los encargados de la obra, Calderón tuvo que reconocer que no habrá inauguración este año, si hay suerte ya no será el Arco del Bicentenario sino un modesto obelisco, bueno si los albañiles y los arquitectos cumplen su palabra.
Así son las cosas en México, las obras siempre deben programarse con demora, somos incapaces de seguir la planeación y sin menor pudor asumimos la mexicanísima excusa de: se hizo hasta lo imposible, pero no se pudo. Quizás este pasaje le venga bien a los magros resultados obtenidos por el gobierno federal en los últimos años; más de uno opina que no hay nada que celebrar cuando prevalece la injusticia y la desigualdad en un país que aparentemente ganó su independencia hace dos centurias.
La independencia se recuerda como la liberación al yugo español sostenido por trescientos años de colonización, sin embargo aunque ganamos una autonomía política ésta fue muy temporal porque desde 1821 hasta 1880 debimos aguantar la fragilidad de un frágil sistema político, con agitados vaivenes entre liberales y conservadores, atrapados en una permanente guerra civil, y cediendo parte de esta autonomía a un dictador que prometió, al final del siglo, pacificar al país a un altísimo precio: endosándoles a la iglesia, los capitales extranjeros en los sectores y los caciques regionales el control político y económico del país. La famosa paz porfiriana, no fue más que el regreso a la dominación de las oligarquías, al agio, a la concentración económica de la iglesia.
Un siglo después al llamado de Hidalgo, Porfirio Díaz seguía, después de tres décadas de gobernar más que firme en el cargo, sin embargo el idealismo de Madero, de Zapata y de los anarquistas Flores Magón llamaron a desterrar esos poderes fácticos que seguían poniendo en duda nuestra independencia. Porfirio Díaz, seguro de mantenerse en el poder hasta que su edad se lo permitiera erigió la estatua del monumental Ángel de la Independencia para celebrar los primeros cien años de ser una nación independiente. Los registros cinematográficos documentan la aprobación popular que gozaba don Porfirio celebrando por partida doble: su cumpleaños y las fiestas del centenario.
Se sobredimensionó la entrevista otorgada por Díaz al periodista estadounidense Creelman, donde el Presidente de la República descaradamente reconocía que México estaba preparado para democracia. Entonces Díaz viejo y cansado decidió pasar sus últimos días en Francia, el país que tanto había admirado.   
Llegó la Revolución y sus contradicciones, traiciones y caudillos y México cambió de bandos para estabilizarse con Álvaro Obregón que no se cansó en buscar la aprobación y reconocimiento del imperialista gobierno de los Estados Unidos; de nuevo sometidos al poder económico del gigante del norte, y desde entonces hasta la fecha la supuesta independencia ganada por los insurgentes en los albores del siglo XIX, se volvió un asunto institucional impuesto por decreto por los gobiernos emanados por el estado posrevolucionario. En la liturgia de la política nacional autoritaria y priísta se convirtió en un rito sagrado reproducir en todos los balcones de los distintos órganos del país y en las embajadas de México en el mundo la conmemoración del grito de Dolores.
Todos los Presidentes desde el balcón central echan el grito a las 11:00 p.m, izan el lábaro patrio y tocan la campana. También están obligados a aparecer, al menos una vez, en el sitio original donde se dio el llamado del padre de la patria: Dolores Hidalgo, Guanajuato. Actos fundamentales en la cultura nacional cada vez más festivos que cívicos.  
Cuando el secretario de Educación Pública Alonso Lujambio arremete contra los amargados incapaces de reconocer los logros alcanzados desde nuestra independencia y exige que nos dejemos de pleitos y unamos voluntades para celebrar con entusiasmo las fechas del bicentenario, habría que aclararle al responsable de la política educativa nacional que una nación incapaz de resolver sus demandas de seguridad y empleo, con la dependencia económica al capital internacional está muy lejos de sentirse independiente.
El propio gobierno vende mal esta fiesta, ni siquiera hubo la coordinación mínima para inaugurar un monumento, tampoco ánimo para contagiar a la población. Con este ánimo, qué podemos esperar en las conmemoraciones del centenario de la Revolución.

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¿Se confirma el compló?

GRILLA CAPITALINA

Muy tarde llegó la confirmación de la tesis del complot concertado contra la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, o por lo menos eso opinó la secretaria general del perredismo, Hortencia Aragón. La número dos del sol azteca lamentó profundamente que Castro tardara tanto en pronunciarse contra el supuesto fraude contra la candidatura del tabasqueño. Zambrano coincidió con lo expresado en este espacio, la entrega anterior, acusando al líder de la Revolución Cubana de convalidar el fraude contra Cárdenas en 1988. Cambiaron los tiempos, en otro momento toda la izquierda al unísono habría tomado las palabras del último revolucionario vivo, con la obediencia y devoción con la que un católico ortodoxo acepta los principios morales dictados por el Santo Padre en el Vaticano.
Fidel también se burocratizó en el cargo, y durante décadas con astucia ha jugado sus cartas a favor de sus intereses. Lo cierto es que no son los panistas y los priístas los únicos que han dejado de respetar la figura de Fidel Castro. La (pseudo) izquierda, si la hay, poco a poco a desvalorizado la admiración que en los sesentas provocó la figura de los revolucionarios que pusieron en jaque al impero yanqui, la izquierda posmoderna es más pragmática, sin compromisos con los ideólogos vivos, porque también ellos, como Castro, han sufrido una metamorfosis. Dice la canción de Miguel Ríos: "los viejos rockeros no mueren", tampoco deberían morir los viejos revolucionarios; sin embargo mucho del contexto y la autenticidad de la revolución cubana ha ido transmutando en una hibridez de socialismo que cachondea con el sistema capitalista. En Cuba hoy se permite negociar con dólares, aceptar la inversión extranjera directa en giros como el turísticos, similares a los expropiados en el triunfo de la revolución en 1959. El Hilton propiedad de estadounidenses, de la capital cubana, se convirtió en "Habana Libre", pero en playas como Varadero los capitales españoles de empresas como Meliá han privatizado esta parte del territorio del proletariado. Contradicciones como ésta han sido expuestas por escritores como Cabrera Infante (qepd), y Tomás Gutiérrez Alea en el cine (Vg. Las doce sillas, Memorias del subdesarrollo y Fresa y Chocolate), el socialismo nunca fue un sistema perfecto, pero a la actual dirigencia le ha costado mucho trabajo reconocerlo.
Por esta razón, ante la oleada de opiniones intervencionistas sobre la situación de la política mexicana desatada por las declaraciones de Fidel, la cancillería mexicana "diplomáticamente" respondió que "en México esperamos elecciones libres pronto en Cuba". De esta forma Patricia Espinosa, en nombre del gobierno mexicano, puso en su lugar al barbado comandante, enviando el mensaje implícito de: "antes de juzgar afuera, atiende lo que ocurre en casa". La postura oficial, sin embargo, ha sido juzgada severamente por los simpatizantes de Fidel en México, a quien siguen defendiendo por encima del propio Presidente Calderón. Lo mismo ocurre con los aliados incondicionales de Castro en América Latina: Venezuela, Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay, Nicaragua… Habrá que recordar el distanciamiento provocado por la solidaridad de estos gobiernos a la actitud grosera impuesta por Vicente Fox, contra los regímenes de izquierda radical en el cono sur. Lamentable sería que la restauración de las relaciones internacionales con estas naciones que tanto ha trabajado la cancillería mexicana, alcanzara los niveles de tensión presentados en el sexenio pasado. Fidel debe entender que sus declaraciones tardías ya no pesan como antes, su liderazgo se devaluó y sus intromisiones serán respondidas una a una, la etapa en la que México colocaba la otra mejilla en señal de humildad acabó. Recordemos al poeta cubano Rafael Guillén con aquellas estrofas: "Te lo prometió Martí y Fidel te lo cumplió", pregunto: ¿Fidel cumplió? ¿Qué diría José Martí de lo que hoy ocurre en Cuba? ¿De sus jineteras, del turismo sexual de extranjeros, del tráfico de mercancía ilegal, de la represión a los intelectuales que piensan diferente al régimen?  El juez por su casa empieza.

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